Es importante prestar atención a ciertas señales de alarma que nuestro organismo envía para acudir al médico.


A continuación, describimos cuatro principales síntomas que merecen ser tomados con calma:


Disfunción eréctil

Se considera que la disfunción eréctil puede ser un marcador que avisa de alguna patología coronaria ya que comparte con la enfermedad cardiovascular los mismos factores de riesgo, entre los que destaca la hipertensión. Se calcula que dos de cada tres hombres con hipertensión arterial tienen disfunción eréctil, y alrededor del 40% de ellos padecen lesiones coronarias.


Fatiga y cansancio intensos

Cuando actividades que no requieren grandes esfuerzos, como subir escaleras, nos agotan, es buena idea consultar con el médico. Es uno de los síntomas de la insuficiencia cardiaca, y en caso de que la padezcamos, cuanto antes se diagnostique, mejor pronóstico puede presentar. Ese cansancio puede ir acompañado de otras señales de alerta como dificultad para respirar o sensación de mareo.


Presión en el pecho

En caso de que sintamos una presión fuerte en el centro del pecho que se mantiene unos minutos, la visita al cardiólogo no debe esperar. La razón es que el principal síntoma de la angina de pecho estable es una molestia en el centro del pecho que puede irradiarse hacia la garganta, los brazos, la espalda y la mandíbula.
Cuando se trata de una angina de pecho inestable, la molestia es similar pero aparece estando en reposo, dura más de 20 minutos y los episodios son cada vez más intensos y frecuentes. En un primer momento puede confundirse con un infarto, pero en este caso la presión persiste pasados 30 minutos y no cede.


Palpitaciones

Aunque también pueden pasar inadvertidas, las arritmias se manifiestan en forma de palpitaciones. Por esa razón, si tenemos una sensación incómoda en el pecho y nos notamos el latido cardiaco, deberíamos acudir al especialista, ya que en condiciones normales el corazón sigue su ritmo sin que nosotros nos demos cuenta.



*Fuente: Fundación Española del Corazón